Los adolescentes de hoy son hijos de una sociedad de consumo en la que incluso sus padres ya lo eran. Muchos de ellos han pasado su infancia entre consolas de juegos y ordenadores, que ha hecho se muevan en un espacio virtual ambivalente, que a su vez incomunica y potencia la comunicación, que aísla o bien favorece los contactos.

Han integrado los teléfonos móviles como un objeto que han tenido desde la infancia y con el móvil manifiestan su relación con el grupo, están en permanente contacto, atrofiando una de las características de la adolescencia que era vivir en grupo, mirando de reforzar su propia identidad, separándose de las influencias familiares y potencian su personalidad con el soporte y la identidad que les da el grupo.

Los progenitores de estos adolescentes decidieron tener pocos hijos, lo que les hace miembros de una generación escasa, siendo muchos de ellos hijos únicos que les comporta tener una visión propia de lo que pasa a su alrededor.

Los padres tienen la responsabilidad de enseñar a sus hijos las conductas para que el día de mañana sean unas personas libres, felices, positivas…etc.

Para ello, tienen que aprender a cambiar las cosas que creen o averiguan que no son buenas para ellos y que pueden terminar aportando una conducta de adicciones tanto a tóxicos como a las nuevas tecnologías.

En las casas tiene que haber dialogo, la excusa de que ellos no quieren escucharnos, no es valida, las cosas no se consiguen de hoy para mañana, tienen que empezar a hablar de las cosas que a ellos les puede interesar y que pueda haber una reprocidad. Es importante saber escuchar lo que ellos nos dicen.

Seria bueno hacer una comida toda la familia ya sea al mediodía o a la noche para poder comunicarse teniendo un conocimiento al menos que genere una conversación con ellos, (por ejemplo se puede hablar del precio de los tóxicos de cómo están en el mercado de los que son mas baratos o mas caros, nuestros hijos adolescentes que saben perfectamente lo que cuesta y los efectos que producen, podrán mantener una conversación con nosotros), es entonces cuando les podemos aconsejar, dando nuestra opinión sobre el tema . Al igual que este ejemplo muchas otras cosas, explicar como nos ha ido el día, no tener la tv puesta con la voz de fondo, ya que esto distrae de lo principal que es el hablar y explicar lo que ha pasado durante ese día, o bien sacar un tema de conversación que interese y genere una discusión positiva. Por ejemplo tendríamos que poder hablar de drogas, de sexo, de internet de lo enganchados que están todos al móvil, etc.

Hay que hablar con los hijos tanto si son pequeños como adolescentes ya que esta será la actitud que tengan ellos con los padres de mayores.

Cuando se sientan en la mesa o están en familias se tendrían que dejar los móviles fuera de su alcance y no tenerlos encima mirando constantemente los mensajes de los grupos o si alguien ha enviado algún mail. Si los padres lo hacen se les puede exigir que ellos también lo hagan, pero lo primero es que los padres tienen que dar ejemplo.

Esta generación de padres que se han dedicado a trabajar muchas horas para poder complacer a sus hijos con sus caprichos, muchos de ellos ya lo vivieron así. Han querido educar a sus hijos con todos los caprichos que piden ya sea ropa como ordenadores, tabletas, móviles, etc. etc., pensando que así los querrán mas, esto es una equivocación, ya que ellos lo que prefieren es que los padres estén por ellos.

Si enseñáramos a nuestros hijos a agradecer las pequeñas cosas diarias que tenemos verbalizándolo, ellos poco a poco también lo harían porque los niños y los adolescentes todavía están aprendiendo y tenemos que conseguir en este tiempo de aprendizaje, que no todo son las cosas caras lo que nos hace felices, les tenemos que enseñar que a veces una cosa pequeña como un paisaje se puede agradecer y dar las gracias a ese día que nos ha llevado a ver y a sentir el paisaje en nuestras emociones.

Con todo esto quiero enfatizar en que los hijos aprenden de las conductas de los padres. La mayoría, de mayores, terminan hablando y actuando como sus padres.

Pilar Sordo, psicóloga, da una conferencia de una investigación, sobre adolescentes sudamericanos, que lleva a cabo hace nueve años, y explica de una forma muy coloquial como nos comportamos los padres que tienen hijos adolescentes.

PILAR SORDO: ADOLESCENTES DEL SIGLO XXI canal: YouTube

Explica, por ejemplo, que una de las primeras cosas que tenemos que tener presentes es hablar con un tono de voz sin gritar, ha averiguado que, nos tenemos que mover para poder conseguir esto, no podemos hablar desde la habitación o el baño si nos estamos arreglando por la mañana para despedir a nuestros hijos a grito pelado, “que te vaya bien el día” “¿te llevaste el desayuno?” nos tenemos que mover e ir a donde están para poder hablar en un tono que sea normal. Si noso- tros lo hacemos y les enseñamos, ellos lo aprenden, y al poco tiempo también se levantaran para hablarnos si no estamos en la misma habitación que ellos.

Los hijos necesitan normas, aunque protesten o se enfaden, es una forma de demostrarles que estamos por ellos y en el fondo lo agradecen.

Mi experiencia con los adolescentes es que necesitan que los padres les controlen es una forma de sentirse protegidos aunque nos parezca que son unos rebeldes, el control les sirve, lo mejor es que ocurra desde pequeños pero si no es así, también sirven los cambios en los padres, cuando vemos que tienen un problema.

¿Cómo pueden los padres sospechar que los hijos tienen un problema de adicción?

Hay unas características que pueden indicar que los adolescentes pueden tener un problema.

– Empiezan a faltar a la escuela con asiduidad.

– están muy desmotivados.

– no quieren ayuda, creen que no la necesitan.

– tienen sus actitudes muy exageradas, distorsionadas o inexactas.

– principal problema ideas cognitivas erróneas
Cuando los padres ven alguna de esta actitud en su hijo/a tendrían que buscar un profesional que los ayudase a solucionar el problema lo antes posible.

Assumpta Del Rosal

Si necesitas ayuda, si quieres tener herramientas para dejar el consumo, escríbenos te podemos ayudar

Consentimiento

5 + 7 =

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookiesMás información

ACEPTAR
Aviso de cookies